Palabras de Aliento: El Sufrimiento Como Punto De Partida Para Una Vida Próspera

Posted on julio 25, 2011

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Como las pruebas nos hacen ser conscientes de una realidad más grande que nos permite ver el dolor con esperanza.

“En un antiguo libro escrito por el predicador escocés George Matheson, quien estaba ciego, por cierto, encontramos unas palabras muy alentadoras. He aquí algunos extractos:

‘Hay un porvenir cuando lo que ahora constituye tu dolor será tu gloria. Nada más triste para Jacob que la tierra sobre la que dormía con una piedra por almohada. Era la hora de su pobreza. Era su noche oscura. Era el momento de ausencia de su Dios. El Señor estaba allí y él no lo sabía. Despierto de su sueño, descubrió que el día de su prueba era la aurora de su triunfo.

Pregúntale a los grandes del pasado cuándo empezó su prosperidad y te dirán: comenzó en el frío suelo donde dormí.
Pregúntale a Abraham y te indicará hacia el monte Moria.
Pregúntale a José y te orientarás hacia su calabozo.
Pregúntale a Moisés y te mostrará el cesto flotando sobre el Nilo.
Pregúntale a Rut y te darán deseos de hacerle un monumento en los campos donde trabajó con tanto afán.
Pregúntale a David y te dirá que sus cantos salieron de la noche.
Pregúntale a Job y te dirá que Dios le respondió desde un torbellino.
Pregúntale a Pedro y enaltecerá su sumersión en el mar.
Pregúntale a Juan y te mostrará el camino de Patmos.
Pregúntale a Pablo y atribuirá su inspiración a la luz que lo dejó ciego.
Pregúntale a uno más solamente, al Hijo de Dios. Pregúntale cuándo comenzó a reinar sobre el mundo y te responderá: ‘Cuando estaba sobre el frío suelo en Gestsemaní; allí recibí mi cetro.’ ¡Tú también, alma mía, puedes ser laureada en Getsemaní! La copa que quisieras pasará de ti, será la que te corone en el dulce porvenir.

La hora de soledad te coronará. El día de depresión te festejará. Tu desierto romperá a cantar. Los árboles de tu selva silenciosa son los que aplaudirán. Las cosas postreras serán primeras en el dulce porvenir. Las espinas serán rosas. Los valles serán montes. Lo curvo será línea recta. Los surcos serán tierra plana. Las sombras serán resplandor. Las pérdidas serán ganancias. Las lágrimas serán peldaños de oro. La voz de Dios en tu noche te dirá: Tu tesoro está escondido en el terreno donde estás acostado'”.

Geroge Matheson citado por Manantiales en el Desierto

“Si para recobrar lo recobrado,
debo perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido,
tuve que soportar lo soportado.

Si para estar ahora enamorado,
fue menester estar primero herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado,
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido,
vive de lo que tiene de sepultado”.

Francisco Luis Bernárdez

“Cuatro hombres entablaron una discusión.
Cada una decía:
‘¿Quién sabe cómo tener el Vacío por cabeza,
la Vida por espina dorsal
y la muerte por rabo?
¡Quién sepa cómo será mi amigo!’

Con esto se miraron entre sí,
vieron que estaban de acuerdo,
se echaron a reír
y se hicieron amigos.

Entonces uno de ellos cayó enfermo,
y otro fue a verlo.
¡Grande es el Creador -dijo el enfermo-,
que me ha hecho como soy!

Estoy tan doblado
que mis tripas están por encima de mi cabeza;
reposo la mejilla
sobre mi ombligo;
mis hombros sobresalen
por encima de mi cuello;
mi coronilla es una úlcera
que inspecciona el cielo;
mi cuerpo es un caos
pero mi mente está en orden.”

Se arrastró hasta el pozo,
vio su reflejo y declaró:
¡Menuda porquería ha hecho de mí!.

Su amigo le preguntó:
¿Estás descorazonado?

¡En absoluto! ¿Por qué habría de estarlo?
Si Él me hace pedacitos,
y con mi hombro izquierdo
hace un gallo,
yo anunciaré el alba.

Si Él hace una ballesta
de mi hombro derecho,
suministraré pato asado.

Si mis nalgas se convierten en ruedas
y si mi espíritu es un caballo,
¡me pondré yo mismo los aparejos y cabalgaré
en mi propio carro!

Hay un tiempo para unir
y otro para deshacer.

Aquel que entiende esta sucesión de hechos
acepta cada nuevo estado
en su momento preciso
sin dolor ni regocijo.

Los antiguos dijeron: ‘El ahorcado
no puede descolgarse solo’.

Pero a la larga la Naturaleza es más fuerte
que todas sus cuerdas y ataduras.
Siempre fue así.

¿Qué razón hay para descorazonarse?”.

Thomas Merton. Metamorfosis. Despertar en Primavera. Historias Para Refrescar el Alma

“El propio sufrimiento de Jesús fue provocado por los poderes de las tinieblas. Y sin embargo Él habla de su sufrimiento y de su muerte como de su camino a la gloria”.

Henri Nouwen. Aquí y Ahora